29 de enero de 2011

MANIFIESTO POR UNA CULTURA DE PAZ Y NO VIOLENCIA

Me comprometo en mi vida cotidiana, en mi familia, en mi trabajo, mi comunidad, mi país y mi región a:
1. Respetar la vida y la dignidad de cada persona, sin discriminación ni prejuicios.
2. Practicar la no violencia activa, rechazando la violencia en todas sus formas: física, sexual, sicológica, económica y social.
3. Compartir mi tiempo y mis recursos materiales, cultivando la generosidad a fin de terminar con la exclusión, la injusticia y la opresión política y económica.
4. Defender la libertad de expresión y la diversidad cultural, privilegiando siempre la escucha y el diálogo.
5. Promover un consumo responsable y un modo de desarrollo que tenga en cuenta la importancia de todas las formas de vida y el equilibrio de los recursos naturales del planeta.
6. Contribuir al desarrollo de mi comunidad, propiciando la plena participación de las mujeres y el respeto de los principios democráticos”
En memoria de Mahondas Gandhi
¿que haremos para llevar a cabo este manifiesto?
El Ciudadano

25 de enero de 2011

Al Pastor, Profeta y Mediador Samuel “Tatic”… (1924-2011)

¿Dónde está tu victoria, Nuncio?
¿Dónde están los que fabricaron pruebas en su contra?

Samuel, te llevamos en la entraña.
Nos dejas una Iglesia autóctona, surco, grano, espiga de liberación.
De tus brazos abiertos surgió la solidaridad latinoamericana, Guatemala en primera línea,
tú, digno sucesor de Bartolomé.
En San Andrés encabezaste la comisión intermediadora, arrancando, como nadie,
compromisos al Gobierno, mismos que nunca cumplió.
Caminante hermano, hijo de “espaldas mojadas”, garganta abierta de miles de desplazados
que claman a diario el pan de la justicia.
Así proferiste auroras.

El Colectivo Zarza de Monterrey, en memoria de Don Samuel

Samuel Ruiz García, el penúltimo profeta

25 Enero 2011

Samuel Ruiz, el penúltimo profeta
José Manuel Vidal

Religión Digital
Se fue Samuel Ruiz, el obispo de los indios, no en vano le llamaban “Tatic”, el padre de los indígenas. Y se fue con el cariño de los más pobres, el respeto de todo México y el aprecio generalizado de la Iglesia universal. Y con alguna crítica de los que no soportan a los profetas. Porque sus vidas y sus figuras les escuecen, les confrontan con el Evangelio y les dejan en evidencia.

Se fue el penúltimo profeta de la opción preferencial por los pobres. Se fue una figura eclesial y universal de la solidaridad. Se fue un obispo entregado, un sacerdote que lo dio todo por su pueblo, un teólogo de la praxis de la liberación y un icono de esa Iglesia samaritana que atrae a la gente y seduce sus corazones en pos de Cristo.

Se fue el penultimo profeta. Porque aún quedan algunos más, como Casaldáliga. La verdad es que hay pocos profetas. Cada vez menos. Tendríamos que preguntarnos el porqué. La Iglesia camina con dos patas: la del anuncio y la de la denuncia. Sin denuncia se queda coja. Y cada vez los está más. Nuestros profetas se han hecho mayores. Y no tienen relevo. Clara señal de que la institución se ha escorado excesivamente hacia el anuncio, descuidando la denuncia. Y, por lo tanto, ha perdido valencia evangélica.

Pero nos queda su memoria. La de los profetas que se van, pero permanecen en nuestro recuerdo y en nuestro corazón. Como faros luminosos. Como guías valientes. Como signos vivos de que otra Iglesia es posible.
Aunque a los malos “anunciadores” les cueste admitirlo, Romero, Helder Cámara, Ellacuría y tantos otros siguen vivos. Más que nunca. Por mucho que lo lamenten. Miren, por ejemplo, la reacción del portavoz del episcopado mexicano ante la muerte de una de las “glorias” de su Iglesia:

Tras el fallecimiento del obispo Samuel Ruiz García, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) lamentó la noticia y lo recordó como un pastor “polémico” aunque querido por los fieles de Chiapas. En entrevista para Formato 21, el subdirector de Radio y Televisión de la Arquidiócesis, José de Jesús Aguilar, mencionó que Ruiz “fue una figura polémica, trabajó constantemente a favor de la pobreza, a favor de la gente de Chiapas”.
Recordó que “se dejó llevar al principio por la Teología de la Liberación” dado que no parte de la reflexión teológica, sino que se fundamenta de las necesidades del pueblo “al ver tanta marginación en Chiapas”, aunque este modelo “lo fue adecuando a todas las enseñanzas del magisterio de la Iglesia”.
Reconoció que Samuel Ruiz también fue un sacerdote “admirando por gente que no pertenece a la Iglesia católica, precisamente por este riesgo de vivir la fe católica de otra manera”.
Tomado de periodismo digital

23 de enero de 2011

Unidos desde nuestra fe, construyamos la paz

Como cada año, hoy, 18 de Enero, inicia el Octavario por la unidad de los cristianos.
Consiste en dedicar cada año ocho días de oraciones y estudio a favor de la unión de los cristianos, del 18 al 25 de enero. Es una actividad de carácter ecuménico.
Por ecumenismo se entiende un esfuerzo para restablecer la unidad de todos los cristianos. Participan en él los que invocan al Dios Uno y Trino y confiesan que Jesús es el Señor y Salvador.
Este movimiento comenzó oficialmente con el Congreso Misionero de Edimburgo (Escocia) en 1910. Surgió en un ambiente protestante y en un contexto misionero.
Por su parte la Iglesia católica ha impulsado un esfuerzo en la misma dirección. El Papa Juan XXIII, fundó el "Secretariado para la Unión de los Cristianos".
En momentos de violencia e inseguridad pública se hace necesario un trabajo en orden a la reconciliación y a la paz. No es posible que los que nos reconocemos como hijos del Padre vivamos enfrentados a  causa de nuestra fe.
Desde la fe que profesamos se requiere practicar e impulsar actitudes y acciones basadas en el valor y la dignidad de la persona, en el respeto a las diferentes maneras de pensar, de sentir y de creer y de favorecer el diálogo y la colaboración
¿Qué pasos tendríamos que dar para que unidos desde la fé, seamos instrumento de reconciliación y de paz?
¿En qué forma podríamos organizarnos?

Mahatma Gandhi

Gandhi nació en Porbandar, una ciudad costera del pequeño estado de Kathiawar en la India. Gandhi aprovechó la oportunidad que se le presentó de estudiar en Inglaterra. Estudió Derecho en la universidad de Londres. En todo el mundo se lo conoce como Mahatma Gandhi que  en sánscrito significa ‘alma grande
Desde 1918 figuró abiertamente al frente del movimiento nacionalista indio. Instauró nuevos métodos de lucha (las huelgas y huelgas de hambre), y en sus programas rechazaba la lucha armada y predicaba la no violencia como medio para resistir al dominio británico.
Pregonaba la total fidelidad a los dictados de la conciencia, llegando incluso a la desobediencia civil si fuese necesario. Entre sus actividades destacó la Marcha de la sal, una manifestación a través del país contra los impuestos a que estaba sujeto este producto.
Afirmaba que  la supremacía del hombre sobre el animal debería demostrarse no sólo avergonzándonos de la bárbara costumbre de matarlos y devorarlos sino cuidándolos, protegiéndolos y amándolos.
No comer carne constituye sin la menor duda una gran ayuda para la evolución y paz de nuestro espíritu. «Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales».

El método de Gandhi
Lo más característico en la persona de Gandhi fue el uso de la no-violencia activa que comprende tanto el sistema determinado de conceptos morales que niegan la violencia, como el  movimiento de masas encabezado por él en contacto con  León Tolstoi. La idea de la no-violencia está expuesta en la Biblia y en escritos de otras religiones, en el llamamiento “no mates”.
Mahatma Gandhi (1869-1948) formuló a su modo la ética de la no-violencia basándose en el principio de rechazo a ejercer cualquier forma de violencia contra el individuo, la naturaleza, el insecto o la planta y en la “ley del sufrimiento”.

En el momento presente el concepto de la no-violencia, inclusive formas no-violentas de protesta, siguen vivas y desenvolviéndose en el mundo.
Las intervenciones diarias y masivas de las capas bajas de trabajadores, mítines y manifestaciones de protesta, huelgas, movimientos femeninos y estudiantiles, manifestaciones campesinas, ediciones de hojas, volantes y periódicos, intervenciones por radio y T.V., todo eso constituye las formas de la ética y práctica de la no-violencia.
¿Qué luces descubrimos en el Mahatma para estos momentos de violencia e inseguridad pública?
¿Qué acciones podemos impulsar a la luz de esto?

22 de enero de 2011

Romper la espiral de violencia


Con base en el número de homicidios dolosos, Ciudad Juárez es la ciudad más violenta de nuestro país, donde han perdido la vida niños, jóvenes y adultos. Lamentablemente, ha sido así durante años, en particular en los últimos tres, Juárez no ha dejado de sangrar. De acuerdo con el Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, en el año 2010 sucedieron más de tres mil asesinatos dolosos (3,111 según fuentes oficiales), esto es, más de ocho homicidios al día, uno cada tres horas. En el mismo año se asesinaron más de 300 mujeres. Cifras del terror y la violencia que ahí se vive.
Para darnos una idea de lo que eso significa, Hugo Almada, académico de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, explica que si comparamos el tamaño de la población de Juárez con el de la ciudad de México la proporción de homicidios que se presentan en la primera equivaldría a que sucedieran cerca de 22 mil en la segunda, casi 11 veces más de lo que en realidad sucedió el año pasado en la ciudad capital.
Por su gravedad, particular análisis requiere lo que sucede con los jóvenes, niños y niñas. El Programa Infancia en Movimiento reportó que, de acuerdo con información oficial, entre 2008 y 2010 fueron asesinados por nexos con actividades criminales 742 jóvenes menores de 30 años, de ellos 192 menores de 20 años, y que 1,303 menores de edad infractores fueron detenidos en 2010. En lo que va del mes de enero de este año son cinco los menores de 18 años que han perdido la vida, uno de ellos de tan sólo cuatro meses muerto a golpes y violentado sexualmente. Adicionalmente, diversas organizaciones civiles afirman que desde 2006, cuando el gobierno intensificó la lucha contra los carteles de la droga, cerca de 10,000 niños y niñas han perdido a alguno de sus padres.
Justamente, el próximo sábado 29 será el primer aniversario de la masacre de 18 jóvenes en la colonia Villas de Salvárcar. Este trágico suceso fue especialmente significativo por obvias razones, pero además representó un contundente llamado de atención de la sociedad juarense al presidente Felipe Calderón, a su gabinete y a las autoridades del estado de Chihuahua. Pocas veces, si es que alguna vez sucedió, la ciudadanía ha reclamado con tanta fuerza y contundencia a un jefe de Estado. Resuenan aún las palabras de Luz María Dávila (quien perdió a sus dos únicos hijos en la matanza), dirigidas al Presidente: "...No puede ser que diga que eran pandilleros, si estudiaban y trabajaban... Si usted perdiera un hijo buscaría hasta debajo de las piedras a los responsables, pero como yo no tengo esas posibilidades, no lo puedo hacer... No me diga que sí, ¡haga algo, señor Presidente! Queremos el Juárez de antes, no el sangriento...".
Desde ese profundo dolor y para intentar romper esta espiral de violencia, diversas organizaciones y parroquias de la ciudad fronteriza han convocado a una acción no violenta y política. 
Se trata de una jornada ciudadana de ayuno y reflexión que se llevará a cabo en el Monumento a Juárez (avenida Vicente Guerrero y Constitución, en esa ciudad), del sábado 29 de enero a las 09:00 a.m. al domingo 30 a las 12:00 del mediodía.

Esta iniciativa ciudadana, de acuerdo con los organizadores, "pretende construir un espacio de reflexión dentro de cada persona y en la sociedad, para buscar juntos la verdad, la justicia y el bien común, así como denunciar a las autoridades por la constante violación a los derechos humanos, por el clima de violencia e inseguridad y por su falta de responsabilidad en la procuración de justicia".
Los promotores de esta iniciativa están invitando a personas, grupos locales, nacionales e internacionales de alta calidad humana y moral a solidarizarse ese día y medio de ayuno y reflexión, o a unirse desde sus diferentes espacios y comunidades a esta acción durante estos mismos días. Se han sumado ya organizaciones civiles de otras partes del país como el Centro de Estudios Ecuménicos del DF y el Servicio Paz y Justicia (Serpaj) de Morelos, entre otras.
Dada la gravedad de lo que sucede, es momento de sumarse. Es momento de hacer saber que nuestros hermanos y hermanas de Ciudad Juárez no están solos. Es momento de reforzar y construir la esperanza hombro con hombro. Se puede obtener información, sumarse a la iniciativa o enviar cartas de apoyo para que sean leídas durante la jornada al correo electrónico:
cdhpasodelnorte@hotmail.com. Yo por mi parte me sumo con mi granito de arena y estaré en Ciudad Juárez en esa jornada. Urge decir, gritar, demandar: ¡no más sangre!
Defensor de los derechos humanos.


Emilio Álvarez Icaza Longoria

18 de enero de 2011



Como cada año, hoy, 18 de Enero, inicia el Octavario por la unidad de los cristianos.
Consiste en dedicar cada año ocho días de oraciones y estudio a favor de la unión de los cristianos, del 18 al 25 de enero. Es una actividad de carácter ecuménico.
Por ecumenismo se entiende un esfuerzo para restablecer la unidad de todos los cristianos. Participan en él los que invocan al Dios Uno y Trino y confiesan que Jesús es el Señor y Salvador.
Este movimiento comenzó oficialmente con el Congreso Misionero de Edimburgo (Escocia) en 1910. Surgió en un ambiente protestante y en un contexto misionero.
Por su parte la Iglesia católica ha impulsado un esfuerzo en la misma dirección. El Papa Juan XXIII, fundó el "Secretariado para la Unión de los Cristianos".
En momentos de violencia e inseguridad pública se hace necesario un trabajo en orden a la reconciliación y a la paz. No es posible que los que nos reconocemos como hijos del Padre vivamos enfrentados a  causa de nuestra fe.
Desde la fe que profesamos se requiere practicar e impulsar actitudes y acciones basadas en el valor y la dignidad de la persona, en el respeto a las diferentes maneras de pensar, de sentir y de creer y de favorecer el diálogo y la colaboración
¿Qué pasos tendríamos que dar para que unidos desde la fé, seamos instrumento de reconciliación y de paz?
¿En qué forma podríamos organizarnos?


Unidos, desde nuestra fe construyamos la paz